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¿Qué aspectos tener en cuenta con respecto a la alimentación si realizo algún tipo de actividad física?

Sin dudas, cuando una persona inicia un determinado tipo de actividad física, lo hace con un objetivo específico. Y es habitual que surja el interés por los alimentos que se ingieren, ya que se encuentra ampliamente demostrada la influencia de la alimentación en el estado de salud de l@s individu@s, como también en la composición corporal y rendimiento en la actividad realizada. Es por ello que, dada la variabilidad de objetivos, es que la respuesta a este interrogante no es única, absoluta ni cerrada, ya que en gran medida dependerá del propósito buscado.
Algunos objetivos que buscan las personas que entrenan son, entre otros; obtener un mayor rendimiento en la disciplina deportiva que practican, mantener un adecuado estado de salud, descender de peso corporal, aumentar masa muscular, lograr una estética corporal satisfactoria, ya sea por razones laborales, competitivas o por meta personal. Es en este punto donde juega un rol clave el esclarecimiento de qué busca la persona y cómo puede aprender a utilizar la alimentación a su favor.
La individualización de la estrategia nutricional para la consecución del objetivo propuesto es por ende fundamental. Si bien llevar una alimentación completa, saludable, variada y que cubra el requerimiento energético y de nutrientes de cada individu@ es el primer paso para arrancar, también se debe tener en cuenta que las estrategias en algunas personas pueden estar orientadas a prevenir o corregir déficits nutricionales.
Esto no quiere decir que por realizar actividad física “tenes que llevar una dieta diferente” como a veces se cree, sino que primero hay que asegurar que la persona consuma todos los nutrientes que necesita para cumplir con las funciones del organismo, en cantidad y calidad. Se remarca la importancia de reflexionar acerca de los siguientes aspectos que varían de una persona a otra y generan diferencias en el abordaje nutricional, ellos son:
• Edad y etapa de la persona: las necesidades nutricionales de niñ@s, adolescentes, adult@s jóvenes san@s o adult@s mayores, con o sin comorbilidades asociadas, son diferentes.

• Sexo: existen diferencias en algunos requerimientos entre hombres y mujeres.

• Estado de salud en general: influyen ciertas alergias alimentarias, intolerancias alimentarias, estado del tracto gastrointestinal, patologías presentes, consumo de medicamentos, lesiones, hábitos nocivos presentes, etc.

• Tamaño corporal: individuos con mayor masa corporal tiene mayores requerimientos de nutrimentos.

• Nivel de estrés y tensión emocional: variable difícil de medir, pero que genera diferencias en el consumo de energía entre cada persona. Es sabido que la tensión psíquica-emocional genera también gasto de energía por parte del sistema nervioso central. Cuando no se gestiona el estrés y es sostenido por largos períodos de tiempo, el organismo crea un ambiente hormonal que influye en la composición corporal de las personas y en el patrón de distribución de la grasa corporal.

• Intensidad del entrenamiento: personas que entrenan a elevadas intensidades, probablemente requieran ciertos nutrientes en mayor medida que otros.

• Adaptaciones producidas por el entrenamiento: l@s individu@s que han entrenado de manera planificada, sistemática y regular durante años, tienen mayor eficiencia en el uso de ciertos combustibles en el cuerpo que l@s que recién arrancan.

• Gustos, preferencias alimentarias, hábitos: todas las personas construimos nuestro patrón alimentario en el contexto donde crecimos y desarrollamos hábitos alimentarios, no tod@s tenemos los mismos gustos o nos agradan las mismas comidas. Priorizar los gustos y preferencias de la persona cubriendo los nutrientes necesarios para conservar la salud y poder realizar actividad física, es vital.

Asimismo, algunas preguntas que podrías realizarte para seguir reflexionando son:
¿Qué quiero logar con la actividad física que decido realizar?
¿Qué me gusta comer?
¿Me alimento de acuerdo a mi objetivo?
¿Me alimento de manera saludable?
¿Conozco los grupos de alimentos?
¿Estaré correctamente hidratado?
¿Tendré algún déficit o carencia de nutrientes?

Por último, recordar la importancia de la individualización de cada persona en su nutrición y no compararse con los procesos de l@s demás.

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